Ofensiva contra el magistério en México: la privatización y la criminalización de las manifestaciones

Postado por Modesto Neto às 15:28

Agrupación Mmagisterial Nnuestra Clase - La Izquierda Diario México

Se envía a Aurelio Nuño, el hombre más cercano al presidente Enrique Peña Nieto, revestido de un gran poder político y apoyo económico, para acordar con los gobernadores y grupos de poder en el país avanzar en esta ofensiva que busca un mayor control del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), un cambio profundo en el sistema educativo, acorde con las exigencias de los organismos internacionales y la iniciativa privada, imponiendo un control autoritario sobre el movimiento magisterial disidente para avanzar en la privatización de la educación pública en México.

Es decir, como afirmó recientemente este secretario a Ciro Gómez Leyva: “Las reglas del juego cambiaron” (El Universal, 14-10-15), y cuenta con la subordinación del traidor Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del SNTE que lo ayudará a garantizar este cambio. El mismo Nuño dijo sobre esta burocracia que: “ya han entendido que hay nuevos tiempos”, y que el secretario general del CEN, Juan Díaz de la Torre: "Es un líder fuerte y muy firme, en buena coordinación y en buen diálogo con la autoridad". (La Jornada, 7 de septiembre de 2015).

Con esta complicidad, el gobierno espera imponer una fuerte derrota a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (C/NTE) que le permita realizar los cambios en educación acordados con el Consejo Coordinador Empresarial y la Organización para el Comercio y el Desarrollo Económico (OCDE).

Y no es casual que este funcionario tan cercano a EPN haya designado como subsecretario de Planeación y Evaluación de Políticas Públicas a Otto Granados Roldán, quien fuera director de Comunicación Social de la Presidencia de la República durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, el iniciador de las grandes reformas privatizadoras del estado.

Los grandes empresarios han impulsado campañas de desprestigio contra el magisterio y la exigencia de leyes que castiguen la movilización. Así, el gobierno y los patrones hacen mucha política contra los maestros para arrodillarlos y arrebatarles las conquistas que con décadas de lucha han obtenido.

Por ello, Aurelio Nuño, compareciendo ante los millonarios del país sobre su gestión al frente de la Secretaría de Educación Pública (SEP), dijo que la reforma educativa-política-financiera iba por buen camino y que “necesitaba de sus amigos del Consejo Coordinador Empresarial –CCE– para construir una agenda mucho más cercana y mucho más intensa en el sector empresarial, que es fundamental para poder continuar con la implementación de la reforma." (Revista Proceso, 9 de octubre de 2015).

Necesitan doblegar la resistencia que opone el magisterio a la reforma educativa en todo el país, pero fundamentalmente en Oaxaca, donde la política privatizadora va acompañada de la militarización de la ciudad capital.

Una ofensiva estratégica de largo alcance contra el magisterio

La educación pública, vista como un negocio, es una vieja demanda del empresariado nacional que avanza cada vez más hacia su privatización, para que la Iglesia y los patrones mercantilicen la educación e impongan sus propios criterios educativos.

Ahora, con la vuelta del PRI, ésta vieja demanda se comienza a concretar, y tiene como fin, no sólo desmantelar la vieja estructura acorde a la educación pública, sino imponer también una dura derrota al magisterio disidente que permita que estos planes y los futuros, se apliquen sin grandes dificultades.

El golpe al Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), bajo Chuayffet, es parte de esta ofensiva que debilita la estructura sobre la que se basaba la Sección 22 en Oaxaca, al mismo tiempo que la SEP endurece las medidas contra el magisterio que se moviliza; de ahí los despidos y sanciones a los maestros que paran o marchan en los estados o en la capital.

La parte medular de esta ofensiva es la evaluación a los maestros para justificar los miles de despidos que se preparan de la mano de esta reforma y así debilitar la resistencia de magisterio, lo que muestra el carácter punitivo de la misma. El objetivo es desplazar a la CNTE como la columna vertebral de la movilización nacional que aglutina al descontento obrero y popular.

El gobierno y los empresarios quieren revertir la insurgencia que surgió en 1979, que descontroló el poder charril que se impuso históricamente sobre los trabajadores de la educación.

Quieren revertir las medidas educativas progresivas que se vio obligado a tomar el gobierno de Cárdenas, mismas que fueron combatidas por la iglesia y la reaccionaria burguesía rural que mutiló y asesinó a los maestros que llevaban al campo la “educación socialista”, así como también liquidar las escuelas normales, urbanas y rurales, que hoy no responden a los planes de la burguesía mexicana.

Derrotar a la CNTE: el camino a la presidencia

Ante el evidente debilitamiento del Secretario de Hacienda, Luis Videgaray, hasta hace poco delfín de Peña Nieto, hoy, el hombre fuerte del presidente busca dos objetivos: imponer una derrota histórica al magisterio nacional y, producto de esto, fortalecerse dentro del PRI y ante el empresariado nacional e internacional, como el aspirante a la presidencia del país en el 2018.

Es qué, imponiendo esta derrota al sector más combativo del país, lograría una nueva relación de fuerzas, no sólo entre la CNTE y el gobierno, sino entre el régimen y el movimiento obrero y popular en todo el país. Es decir, avanzar hacia una situación reaccionaria que ayudaría a profundizar el ataque a las conquistas de la clase trabajadora y sentar las bases para estabilizar al régimen de la alternancia.

Nuestra debilidad es su fortaleza

Quienes integramos la Agrupación Magisterial Nuestra Clase, opinamos que al no haberse profundizado la crisis abierta el 26 de septiembre del 2014 con los asesinatos y desapariciones forzadas de los normalistas de Ayotzinapa, ya que la estrategia levantada por el movimiento democrático se demostró insuficiente para echar abajo al gobierno de EPN (como lo demandaban las consignas ¡Fue el Estado! y ¡Fuera todos!), el gobierno pasó a lo ofensiva y profundizó el ataque a la clase trabajadora.

Así, sin estar totalmente legitimado, tiene la fortaleza para avanzar sobre este movimiento de masas, en donde Aurelio Nuño es la punta de lanza de un plan más estratégico que responde, no solamente a los cambios en educación pública que demanda la OCDE, sino a las transformaciones estructurales que exigen los organismos financieros internacionales y las trasnacionales en el país.

Creemos que, a pesar de los últimos golpes que nos han propinado como parte de esta ofensiva, si bien son muy duros y ya comenzamos a sentirlos dentro de las escuelas, aún no han logrado derrotarnos imponiendo su reforma. Pese a las declaraciones de Nuño burlándose de la efectividad del paro magisterial del 12 de octubre, opinamos que es necesario reorganizar las fuerzas del magisterio y repensar la estrategia con la cual enfrentar al gobierno, los charros y los empresarios que intentan avanzar sobre nosotros.

Una política para comenzar a enfrentar la reforma y su duro ataque

En primer lugar, para quienes formamos parte de la Agrupación Nuestra Clase, es vital que las organizaciones obreras que se reclaman opositoras como la Unión Nacional de Trabajadores (UNT), que entre otros agrupa al Sindicato de Telefonistas; la Nueva Central de Trabajadores (NCT), que agrupa a los compañeros del Sindicato Mexicano de Electricistas y otros sindicatos, además de los que agrupan a los trabajadores universitarios como el STUNAM, el SITUAM, el SUTACM, el SUTIEMS, se sumen activamente a la convocatoria del magisterio democrático en el paro nacional de este 11 noviembre, así como también es decisivo que este paro agrupe a todos los maestros que se oponen a la reforma educativa y a la evaluación punitiva además de la CNTE. Creemos que el 11 debe ser el punto de apoyo de un paro unitario del CEND SNTE y de los maestros de la Sección 36, del Valle de México, que también se oponen a la Reforma Educativa

Pero, en el camino de tirar esta brutal reforma y sus nefastas consecuencias, que ya comenzamos a padecer con presos, muertos y represión en las escuelas; las organizaciones y corrientes sindicales del magisterio democrático y disidente, de los trabajadores universitarios y de la educación, tienen que ponerse al frente de la convocatoria a un gran Encuentro nacional de Organizaciones sindicales, campesinas, estudiantiles, sociales y políticas, con delegados de base, donde se acuerde un plan nacional de lucha cuyo eje motor sea frenar la reforma educativa y nos prepare para frenar todas las demás reformas.


Ya quedó demostrado que no basta con las reuniones entre las direcciones sindicales, por lo que es necesario que se prepare desde las bases este gran Encuentro para coordinar la resistencia contra el gobierno de Peña Nieto, las instituciones y la patronal.